La playa de Kiwengwa y su laguna, a siete minutos a pie
La playa de Kiwengwa está entre las más bellas de Zanzíbar: arena blanca muy fina, una laguna protegida por la barrera de coral y mareas muy marcadas que dibujan cada día un paisaje distinto. Con la marea alta el agua turquesa llega cerca de la orilla; con la baja aparece un vasto arenal donde caminan los pescadores y descansan los dhows, esas embarcaciones de vela tradicionales de la costa.
Estar cerca de la playa aquí significa un paseo de siete minutos, no una carretera ni un traslado. Es la zona donde se han instalado los grandes complejos de la costa este, atraídos por la belleza del arrecife, con clubes de buceo, salidas en dhow y restaurantes a pie de arena. Desde la villa se accede a todo ese frente marino sin alojarse dentro del bullicio.
La cercanía del mar cambia el ritmo de la estancia: baños al amanecer, snorkel cuando sube la marea, largos paseos por el arenal cuando baja. La barrera de coral mantiene la laguna resguardada, ideal para nadar y observar la vida marina a poca profundidad.

