Villa privada con piscina
Una villa entera de 120 m² solo para vuestro grupo, una piscina privada de 5 × 12 m expuesta al sol y un jardín tropical de 70 m².
Servicios y gestión
Desde el recibimiento hasta la organización de las excursiones, un equipo local vela por la villa y por vuestro confort, con la discreción de una casa privada.
Una villa entera de 120 m² solo para vuestro grupo, una piscina privada de 5 × 12 m expuesta al sol y un jardín tropical de 70 m².
Un mayordomo que habla francés, inglés e italiano recibe, acomoda y asiste a los huéspedes durante toda la estancia.
Vigilancia permanente, rondas regulares y ventanas protegidas: los huéspedes viven la villa con total tranquilidad.
Organizamos las salidas de la isla: playas, snorkel, Stone Town, islas cercanas, con bicicletas y un escúter in situ.
El mejor servicio es el que no se nota. En Villa Kiwengwa el equipo trabaja en las horas tranquilas, temprano por la mañana o durante vuestras excursiones, para que la casa permanezca impecable sin invadir nunca vuestra intimidad. La villa queda enteramente para vosotros: sin idas y venidas, sin personal que se instale en vuestros espacios. Baraka está localizable en todo momento, pero se aparta en cuanto todo queda resuelto. Es ese equilibrio, presencia cuando hace falta y discreción el resto del tiempo, lo que distingue una casa privada de un hotel.
En cuanto se confirma la reserva, la gestión prepara la estancia: recibimiento en el aeropuerto internacional de Zanzíbar, traslado privado hasta Kiwengwa, villa climatizada y ventilada, piscina y jardín cuidados. Podéis comunicar vuestros deseos con antelación: compra de primera necesidad ya refrigerada, pescado fresco reservado en el puerto, primera excursión planificada para el día siguiente a la llegada. Abrís la puerta de la villa y solo os queda disfrutarla, sin logística ni imprevistos que gestionar.
Baraka conoce la isla de memoria y compone vuestras jornadas según vuestros deseos: salida en dhow hacia los bancos de arena, snorkel en la barrera, nado con delfines en el sur, el bosque de Jozani, las granjas de especias o un día en Stone Town. Reserva, negocia y coordina proveedores de confianza. En la villa puede hacer venir a un cocinero para una velada, organizar un abastecimiento en el mercado o indicaros los mejores restaurantes de la costa. El día a día (ropa de casa, limpieza, pequeñas reparaciones) se gestiona sin que tengáis que pensar en ello.
Alquilar una villa privada ya no obliga a elegir entre la intimidad de una casa y la tranquilidad de un establecimiento organizado. Aquí tenéis ambas cosas: un espacio enteramente privado, piscina y jardín solo para vuestros huéspedes, y una gestión local que vela por la seguridad, el mantenimiento y la organización. Es la fórmula ideal para una familia o un grupo de amigos que busca la libertad de una casa sin la carga de gestionarla, en uno de los tramos más bellos de la costa este de Zanzíbar.
Baraka, vuestro mayordomo
La estancia está a cargo de Baraka, el mayordomo. Recibe, acoge y acomoda a los huéspedes. Habla francés e inglés, además de italiano y algo de alemán, y conoce a fondo la isla y sus actividades.
La gestión prepara vuestra llegada, los traslados y las actividades a medida.
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